Expo «Des-cargando palos» Liván Ricardo Hernández – 2004

Des-cargando palos. El auto retrato dentro de la historia del discurso artístico siempre ha estado relacionado con la pulsación de los enclaves sujeto-objeto. Y tal autoreferenciabilidad ha tenido una presencia fuerte en la plástica cubana durante los últimos años. Dejada atrás la etapa de los mordaces comentarios a la sociedad el artista se refugia hoy más en sus propias problemáticas existenciales, en la medida que el entorno se vuelve más en su contra como resultado de su accionar.

Para Liván Ricardo, el autorretrato viene a ser una suerte de vehículo catártico donde descarga sus pasiones y conflictos y por ello le ha otorgado un lugar preeminente, pero sin abordarlo con maniqueísmo.

Percibimos la presencia del propio autor en cada una de las historias sin que el referente se torne manido, aunque siempre se distinguen constantes: las alas, el aura, la figuración de acento cubista y surrealista, la conciencia (simboliza a través de unas esferas que cambian su fisonomía)

Liván es graduado de la Escuela Vocacional de Arte y actualmente se desempeña como profesor de la Escuela de Instructores de arte de Pinar del Río.

Su preferencia por el dibujo como técnica lo ha llevado a recorrer un camino que ha logrado evolucionar en un discurso contemplativo y quizás más cercano al mundo de la ilustración, hasta una propuesta desenfadada que va ganando en organicidad . Sus personajes mitad humanos, mitad divinos son un híbrido donde se combina el simbolismo cubista y surrealista con la personal figuración del autor y dónde éstos son protagonistas de dramas universales como el amor, la traición, el viaje, la angustia, la ambición, los sueños. Son piezas realizadas sobre cartulina donde es tangible un estado de inquietud e irreverencia recurrentes.

El artista me confiesa que es un hombre apasionado, a pesar de su apariencia no lo delata. Por ello ha insistido en trabajar el dibujo aunque no conoce las limitaciones de esté en los terrenos mercantiles. Incluso, tampoco se han atrevido a matizar sus historias con color, prefiere el carboncillo en exclusivo para desplegar un discurso.

La trayectoria artística de Liván aún es corta, aunque ya esta muestra constituye su 4ta Exposición Personal. La transición que ha ocurrido en su obra merece ser tenida en cuenta, así como su filiación por el dibujo como único medio expresivo. Estas piezas hablan de un artista que ha ganado en oficio y es celoso con la calidad de su producción. (Ver Galería de Imágenes)

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