Expo «Octava Edición del Salón Experimental de Arte Erótico Arturo Regueiro» Junio 2016

“Sin prohibiciones no hay erotismo”

Georges Bataille

Por Leisys Mesa Valdés

El erotismo, el sexo y el desnudo han sido constantes dentro de las múltiples expresiones artísticas del ser humano. Sea en la pintura, la literatura, el teatro o el cine, el sexo nos ha acompañado en el camino por convertir en placer aquello que nació como instinto.

Las bellas artes han sido empleadas por sus máximos exponentes para pintar, hablar, escribir y documentar una realidad donde los sentidos se exacerban y el sistema nervioso colapsa. Un conjunto de sensaciones que consumadas en el sexo encuentran su válvula de escape.

Las obras presentadas, se mueven desde el deseo sensual-sexual con un tono irónico hasta expresiones con un corte místico o mórbido, pero siempre cultivando una visión saludable que satiriza la moralización sexual concerniente al sexo y la mera comercialización del cuerpo.

Una verdadera obra de arte es aquella que logra transmitir las intenciones del artista, una que requiere poca o nula explicación para comprender de lo que se nos habla. Al respecto de la obra erótica, ésta calla y los sentidos hablan.

Un aspecto atrayente de esta Octava Edición es la oportunidad que ofrece para intensificar los modos de experiencia del público. Traer la imaginería sexual de modo explícito impulsando los valores eróticos a través de la sensibilidad artística, contribuye a abrir los espacios mentales de la gente.

Sin embargo, el arte no debe quedar aislado, sino empujar la vida y el pensamiento a través de la experiencia estética.

El Salón Experimental de Arte Erótico puede convertirse en una plataforma creativa sensacional si los artistas participantes se involucran con dedicación y apertura creativo-dinámica. El Salón llegaría a ser un campo de experimentación activo y actual de intenciones y ensayos arriesgados, convergencia de la imagen y el arte en la sociedad pinareña. Una reunión de artistas inmersos en un diálogo visual debe encararse como reto a su propio quehacer, nada conformista. Es la ocasión para intentar expresiones alejadas de los sistemas acostumbrados por los mismos artistas, sin temor a fracasar.

Después de surgir como Salón Experimental con carácter de festejo colectivo, el Salón de Arte Erótico se consolida como esperado escaparate de arte actual, mostrando la dinámica creativa del arte vueltabajero. Cada nuevo tema seleccionado es un reto fresco para los artistas que participan, y que favorece la propia renovación de sus ideas en la medida que se comprometen con él. Esperemos que más de los próximos integrantes del Salón se involucren de verdad con ese mismo entusiasmo que es evidente en gran parte de los participantes de esta última edición. (Ver Galería de Imágenes)

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