Expo Colectiva 50 Aniversario UNEAC Octubre-2011

Los sueños de la vida hablan despiertos… la paz, llegará con las estrellas. 

Por MsC. Heriberto Acanda Ramos.

portadaEn el Aniversario 50 de la creación de la UNEAC, los sueños de la vida hablan despiertos.

Convocar a una exposición colectiva es la provocación oportuna para dialogar y reflexionar entre creadores y artistas, la Asociación de Artes Plásticas de la Filial Provincial, se ha sumado al merecido homenaje que desde varios meses sucede en Pinar del Río.

El mercado interno del arte en Cuba lamentablemente no existe, la mayor cantidad de obras plásticas creadas son colocadas a la suerte y disposición del mercado externo, salen desmedidamente del país adquiridas, negociadas o compradas a precios mínimos y ridículos que no solo atentan contra la economía individual del autor si no contra el patrimonio cultural cubano.

Gran cantidad de obras producidas y concebidas en la isla se escapan con destino a diferentes regiones del planeta.

Los comerciantes locales y coleccionistas foráneos que visitan cada año el país, recorren las principales plazas, galerías y  talleres asesorados por mediadores adquiriendo obras de los más valiosos artistas a indignos precios. Las obras sin entrar legalmente al mercado multiplican su valor fuera de frontera, el arte y su verdadero autor se desdibujan en la distancia al ser utilizarlo como preciosas mercancías que enriquecen a galeritas, curadores, comerciantes y conocedores del buen arte cubano.

Con la alegría que provocan los románticos y encantadores sueños, la UNEAC en Pinar del Río tuvo una maravillosa solución, retener obras de la vanguardia artística para atesorar lo más genuino y relevante del arte plástico contemporáneo en vueltabajo.

La creación del otrora “Salón de Premiados”, asumía la misión de adquirir parte del patrimonio cultural y estimular el talento artístico bien necesitado desde el punto de vista financiero agudizado por la crisis que vive el planeta.

Después de varias ediciones donde se obtuvieron obras de excelente calidad y de reconocidas figuras, ha eclipsado este encuentro. La Filial Provincial atesora una maravillosa colección, que como dinosaurio solitario se exhibe por primera vez en la Galería Arturo Regueiro de esta ciudad.

Durante los  meses de septiembre y octubre el público podrá disfrutar de esta exposición  como merecido reconocimiento a los que hace cincuenta años idearon unir desde las ideas y los sueños a la vanguardia artística cubana.

Un total de trece obras conforman la muestra, curada por quien escribe este texto esperanzado de que el futuro de nuestro patrimonio plástico perdure para siempre en los museos, empresas, hogares, galerías e instituciones de nuestro archipiélago.
Sirva esta ocasión histórica como estímulo que alimenta el mérito para que nuestros descendientes puedan apreciar el verdadero arte y sentirse orgulloso de sus predecesores, cuidadosos  conservadores de la historia.

Verdaderamente el arte sucede, el arte ocurre, es decir, las artes plásticas son un pequeño milagro para la fabricación de poesías.
En el Cincuenta Aniversario de la creación de la UNEAC en la más occidental de las provincias cubanas el sueño de los gestores de este Salón habla despierto. Se inicia el discurso museográfico de la exposición con: “El Salvavidas verde”;  objeto esculturado de Juan Suárez Blanco, organizada causalidad de la historia que como alegoría adoradora inmortaliza al alabado señor Jesús.

Miguel Ángel, Couret, García Miló, Ulises Bretaña e Irina Elén recrean la figura humana desde la distancia de los límites geográficos, temáticas con mayor tiempo para la soledad y para el pensamiento.

El tradicional bohío cubano dibuja el camino a partir del cromático y empastado paisaje del negro Humberto, matices que contrastan con las reposadas y monocromáticas palmas vencidas por la temible fuerza de los huracanes, acontecimientos  elegantemente ilustrados por Israel Naranjo.

Del campo a la ciudad ha viajado Raúl Fernández para dialogar con la arquitectura urbana y los personajes zoomorfos de la cultura yoruba que recrea José Luís Lorenzo, experimentado cronista de la cultura afrocubana y caribeña.

Moderno y sensual como la belleza femenina hallamos a Manuel Toste, Duende insomne de nuestras ciudad, el elegante torso femenino azul y desafiante se adhiere a las inquietudes poéticas de los paisajes apacibles que recrean las escenas guajiras de Reina Ledón y Pedro Blanco, legendarios exploradores de la pintura naif, files representantes de encantadoras leyenda y tradicionales escenas campesinas.

La exhuberancia del color y las expresionistas composiciones de Abel morejón, revelan el punto final de un discurso que no alcanza su fin porque conoce la memoria que modifica las cosas.

Recomencemos la aventura haciendo referencia  a la esperanza de la resurrección  mágica de los sueños que hablan despiertos para que la espera no sea eterna, la paz, llegará con las estrellas. (Ver galería de Imágenes)

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