Salón 14 de Diciembre 2011

Como mariposas de sombra:

Por MsC. Heriberto Acanda Ramos.

portadaMirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Jorge Luis Borges

Mirar el río hecho de tiempo y agua en la niebla de estos días, nos ha entusiasmado por el mágico laberinto de la  creación, las artes plásticas nos abren las puertas para entrar realmente en el tiempo.
Al parecer comienza a romperse la espiral del silencio, los salones de artes plásticas reaparecen en el nuevo escenario pinareño, se inicia una relación espontánea entre eventos y espectadores, manteniendo el carácter movilizador de años anteriores.

Para ser consecuentes con nuestro tiempo, el Salón de Artes Plásticas 14 de Diciembre en su XXXV Edición revela mutaciones interminables y significaciones perdidas. Sus posibilidades de éxito lo protegen del amenazante  peligro de permanecer aislado “como pino solitario enraizado en medio de un río de piedras”
En los umbrales del duodécimo año del nuevo siglo, después de fértiles y extensas jornadas creativas, arribamos  sin calma ni silencio al anhelado encuentro.

El arte hace florecer los sueños, en nuestros corazones se fuga la  tormenta que purifica la caída de la noche, el salón más longevo vuelve a escalar el viento para con su inauguración  romper los muros de la poesía.

Las dudas resultan pertinentes en el actual contexto del arte contemporáneo. Pues el abandono de los formatos tradicionales en beneficio de instalaciones y performances, ha hecho de la creación plástica una moda de los que no encuentran otro modo de expresión visual. La soberbia antiintelectual quizá atrapada en el viejo discurso hippie del arte como ámbito exclusivo del feeling, denota un grave desamparo teórico e intelectual en algunos creadores que por fortuna hoy se mantiene ausentes de este contexto.

Sin signos de creencia en la superioridad y sin pretender alcanzar la purificación absoluta prometida por los que se consideran profetas místicos de la perfección, la Galería de Arte  Arturo Regueiro ha convocado a la comunidad artística para la celebración de un nuevo acontecimiento artístico-cultural instalado en el ámbito de la sensibilidad y las emociones.

Para dejar huella eterna en la memoria cultural pinareña, presentamos la XXXV Edición organizada con una aguda mirada espiritual,  logrando entre los participantes un parentesco común, una especie de fraternidad o de compañerismo que derivan del amor de todos por lo grande, lo nacional, lo inmenso y lo universal.
Más que verdades captadas por el entendimiento hay “sacudidas y temblores” que no permiten captar su verdad ni su esencia, la propia condición misteriosa de la creación artística facilita penetrar en el terreno de la fe, para recibir la gracia de la iluminación conscientes de que el elemento angélico y el diabólico funcionan paralelamente como reflejo de la vida social contemporánea.
Seguros de que no existe azar en el arte sino el trabajo persistente de todos los días, hemos invitado a los artistas visibles y activos en vueltabajo a incorporarse a la emblemática tradición participativa desde la capacidad humana de sentir, para que el acto de la creación no constituya un ejercicio meramente vegetativo.

Las abras en concurso se  pronuncian por la purificación de la mirada con la visión esencial opuesta  a conceptos y sentimientos instalados en moldes añejos.

Como un escultor, pone de su pulgar la marca, el Salón de Artes Plásticas 14 de Diciembre,  coloca en las frentes radiantes de sus creadores la ardiente aureola dorada de la inmortalidad, sus sueños avanzan tranquilos y luminosos sin otorgarle reposo a la paleta, al pincel y las ideas.

En esta ocasión se le ofrece a los espectadores vigorosas obras  distantes de fetiches extravagantes. Este tradicional evento significa un eterno homenaje al pensamiento reflexivo y crítico porque solo la memoria está vacía cuando olvidamos la lengua en la que hemos fijado los recuerdos.

La polisémica propuestas de experimentados y jóvenes artistas no duerme;  sólo los valles, los ris­cos y las grutas están en silencio. Las crestas montañosas desaparecen; los lienzos como pájaros blancos en el vuelo van cambiando de color.

El aletear profundo de la imaginación en la transparencia del aire da una falsa ilusión de unidad en el pasaje de los tonos. No hay lamentos en los discursos, sólo mutaciones interminables y significaciones perdidas. Virajes microscópicos en las representaciones como mariposas de sombra en la eternidad del silencio … (Ver Galería de Imágenes)

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