Expo Personal «Perspectivas del pensamiento» Octubre-2010

Por. MSc. Heriberto Acanda Ramos.

portadaCon el nuevo siglo, las tenciones económicas influyen desmedidamente en la creación plástica cubana, las razones creativas son estimuladas por factores externos no artísticos que se mezclan, y confunden a los creadores.

El arte disparado hacia el destino ineluctable de un lenguaje global mercantilista, se reproduce con rapidez y su fuerza de expansión ha provocado que las miradas se proyecten hacia una perspectiva crítica.

En vueltabajo, el paisaje rural florece como un latido de vida misteriosa y encantada, su naturaleza seductora, despiadada, rival siempre victoriosa es un duelo en que el artista da gritos de terror antes de caer vencido.

“Perspectivas del pensamiento”, es la primera exposición personal de Pablo Bravo Martínez, en la Galería de Arte “Arturo Regueiro”, en esta muestra el artista arroja sus pinceles al campo, el viento sopla de arriba, para mecer la imaginación. Asombrados en esa imitación de las armonías infernales, la profundidad del cielo nos consterna, el agua tiembla en la sombra, como canto a la inteligencia, las palmas y los ríos como luz siempre en aumento dan a cada composición un centelleo cada vez mayor.

Los maestros del paisaje cubano han dejado sus huellas en la creación artística de Bravo, desde el año 2000 ha venido apareciendo en algunos escenarios pinareños. Su paisaje rural constituye una permanente invitación a la reflexión sobre algunas tradiciones campesinas que por su importancia debían mantenerse vigentes.

La colección de sus obras, afortunadamente por instituciones del territorio ilustra su trayectoria artística y la manera peculiar de representar momentos vividos en apasionantes lugares de la geografía pinareña.

Cada temática representada vislumbra por su elegancia silenciosa, el horizonte construido desde los sueños y los sentimientos, constituye la musa inspiradora que permite descifrar señales, en principios difusas y oscuras, después nos ayudan a disfrutar de un paisaje diferente; dulce y tierno donde se inician todos los sentimientos complicados que luchan dentro del corazón del hombre en las horas solemnes de la vida.

Su obra se mueve en otro nivel de análisis: el estudio de lo verdaderamente nacional, las costumbres y la teatralidad en las composiciones, son las estructuras que provocan los deseos o voluntades individuales.

A través de la personalidad de su paleta, como nubes transparentes del atardecer y desde la cima de las montañas, la originalidad llega hasta el espectador como un gran aullido, compuesto de una multitud de gritos discordes que el espacio transforma en lúgubre armonía, como de marea ascendente o de tempestad que empieza cayendo el día.

Bajo la luz del mediodía se trasluce el delicioso pasado, y las aguas vacilantes de oro y de plata representan esas luces de la fantasía que no se encienden bien sino en el luto profundo de la Noche.

Las montañas excitadas, arden en deseos de rivalizar con el azul del cielo por la energía de sus colores, el calor tropical mezclados con el valle, hacen visibles los perfumes, los levanta hacia el astro como humaredas.

Con el afán de promover el debate y una posibilidad de enriquecimiento de la cultura y el pensamiento, Pablo en esta ocasión ofrece al espectador desde una ingenuidad aparente, esclarecedoras reflexiones sobres recursos claves de la estética postmoderna, una gran paz llena las pobres mentes, cansadas del trabajo diario, y sus pensamientos toman ya los colores tiernos o indecisos del crepúsculo.

Lo más importante o lo más influyente de lo que pasa en el pensamiento del artista es la resurrección del mundo de las ideas, la manera y el lugar donde el paisaje contemporáneo ensaya sus pesadillas, a partir de las perspectivas que nos ofrece la sociedad del conocimiento.

Bravo mediante un tono modesto no impositivo, revelada las verdades de las mentiras, quimeras que llegan como Dios de las utopías, esa mortal banalidad de la existencia.

Como eterno ave fénix y sin pedantería, sin exceso de recursos técnicos y sin la venganza que se justifica así misma como justicia que finge tener la razón, Bravo Martínez se aleja de ciertos especuladores del paisaje cantinflescos, que descubren el alba todos los días… (Ver Galería de Imágenes)

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