Expo Personal «Laberintos de la mente» Octubre-2010

Por. MSc. Heriberto Acanda Ramos
Lic. Luis Galis Camejo.

portadaLas últimas pinturas de Lázaro Vento se nos presentan como un gran reto a nuestra capacidad de comprensión, poder disfrutar del sentido humano que se expresa en la original organización de la forma, permiten al espectador ordenar los espacios desde la relación  entre diferentes culturas convertidas en metáforas, alegorías y símbolos.

El uso mesurado del color, sus transparencias y el característico puntillismo de sus piezas, se producen mediante un enlace entre la cultura cotidiana, en todas las formas del folklore: imaginarios, rituales, hábitos y costumbres, que el artista las ilustra a través de su creación, comportándose como un  portador natural de un saber social que se vive como presente.

Su personalidad se revierte en cada creación como la inspiración inagotable, haciendo funcionar sus significados en diálogo con los presupuestos constructivos del lenguaje del arte.

La serie estaciones, da un giro discursivo acerca de la forma en la que se narra la sociedad cubana y su cultura.
“Laberintos de la mente”, es el reflejo de un presente inmediato con  significaciones de valores que abren la posibilidad de un discurso que brota del interior de las producciones culturales de un creador, autodidacta a mayor escala, necesitado de mostrar al público sus inquietudes y valores más profundos que solo a través de su pincel puede decir, de manera confidencial, todo lo que con palabras le sería imposible.

En esta muestra personal, Lázaro  se convierte en el principal protagonista de su obra: un estado de sensibilidad, una forma de reflexión, el humor, la práctica ideológica, el género o el arte vertido hacia su contexto.

Es por ello que en la búsqueda de nuevas soluciones plásticas  y en correspondencia  a sus estados de ánimo y de sentimientos, establece una relación exacta entre los complejos sistemas de una máquina y aquello que él, con extrema factura, hace provocar  profundas y complejas interpretaciones.

Es además  la razón que encuentra para de una manera muy expresiva establecer la correlación de fuerzas emocionales con el uso de colores complementarios, que adquieren en cada una de sus piezas un significado particular, intentando representar  sus vivencias más dulces y románticas con los colores fríos, como los verdes y los azules, dándole a los verdes un significado  que  trae consigo aquella fuerza de sueños y esperanzas de lo que desea alcanzar;  apareciendo siempre una dosis de color cálido que sería su lado aún no resuelto que está por llegar.

“Laberintos de la mente” despierta el entusiasmo por la economía de recursos y  fuerte carga simbólica, por su orientación desprejuiciada bajo la posibilidad de demostrar que es posible leer obras plásticas como textos. Pero, no  se trata  sólo de lo que las obras cuentan por si solas, sino sobre todo, del tipo de discurso que emerge de sus relatos, como textos culturales a través de los cuales la labor documental, de memoria y de reflexión del arte cobra sentido.

Son los  caminos o conexiones a través de las cuales pudiera transitar el pensamiento de cualquier persona o creador consagrado a la búsqueda de los deseos y sentimientos más profundos que para ello tendría que recurrir a ideas  insospechadas.

Cada uno de estos elementos se presentan como protagonistas que resumen diálogos intensos de la vida diaria. Ellos constituyen el principal significado de las obras expuestas, sostenidos en un juego entre temática e imagen, cuyo mayor  atractivo descansa en la posibilidad de armonizar elementos que han sido ignorados en otras de sus construcciones artísticas. (Ver Galería de Imágenes)

Octubre-2010.

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