Expo Personal «Abriendo Camino» Julio-2008

portadaSe cuenta del habitante del Asteroide B-612, el Pequeño Príncipe, que cierto día hubo de mover cuarenta y tres veces su silla para contemplar otras tantas puestas de sol.

En el octavo año del nuevo siglo, los pinareños tenemos una excusa suficiente para disfrutar además, del mágico sol veraniego, de una polisémica e interesante propuesta plástica, donde no sólo seremos observadores de tardes y amaneceres, sino de 26 escenas de comportamientos, actitudes, valoraciones éticas y estéticas de los sueños del hombre que une en sí mismo cuerpo y alma.

“Abriendo camino”; última propuesta plástica de José Luís Lorenzo, puede ser interpretada desde las más disímiles maneras. Él analiza el mundo, los cultos sincréticos cubanos desde su diversidad y de sus constantes transformaciones, a partir de que “todo lo que se mueve es movido por algo”; esta teoría nos obliga a reflexionar sobre el rol que pueden desempeñar los hombres, cuando los mueve la fe y la razón. Recordemos una de las más conocidas máximas: credo ut intelligam (creo para entender)

Los personajes representados por figura zoomorfas (continuamente abordadas por este creador en sus obras) descubren procesos de “iluminación” interna. En esta ocasión se examina el sincretismo cultural cubano sin la pretensión de dar respuestas acabadas, el propósito más bien de ofrecer ideas para reflexiones que de algún modo contribuyan entre cubanos a un mejor conocimiento de nosotros mismos, y a la reducción, sino desaparición (que sería lo ideal) de esquemas y prejuicios largamente inculcados en el supuesto de que todavía puedan subsistir

La original manera de Lorenzo, para incursionar de forma breve en los rasgos principales que caracterizan nuestra cultura popular, mediante la figuración y la expresividad jugosa del color, le confieren peculiaridades sobre las cuales son destacables, el conjunto de formas religiosas concretas que forman el cuadro religioso cubano, resultando diverso, heterogéneo y hasta contradictorio.

El discurso interpretativo está influenciado por el sofisticado sistema de pensamiento filosófico de la cultura yoruba en América, el que deberá también ser comprendido a luz del complejo sistema de relaciones que se establecen en el nuevo contexto de la sociedad cubana.

La fuerza expresiva de todas las obras del autor está centrada en la cabeza de los personajes como clave ontológica del universo sagrado, entendido como movimiento, dinamismo, esencia de liberación de fuerzas divinas y humanas. Los cuerpos y las cabezas de diversos animales se convierten en expresión de la ancestralidad del sujeto y en su sustancial componente de su ser. Eleguá, uno de sus personajes preferidos, le muestra las encrucijadas y los caminos, favoreciendo el orden y el desorden, provee de dinamismo a los caminos de la vida. Camino que hoy se abren a los amos del saber y la verdad.

José Luís nos propone pues, la interacción con las fuerzas del bien y el mal, con su espiritualidad y con la de los otros, su obra representa el eterno diálogo entre el ayer y el hoy, entre la arcaica telurucidad y la renovación permanente del ser.

Esta exposición fundamentada con un sólido conocimiento sobre la regla de Osha o Santería (orishas interpretados y construidos a partir de teorías sincréticas afrocubanas y formas lorencianas) seguramente marcará un tiempo de ausencia de este experimentador, en los espacios galerísticos de la provincia. Su inspiración, ha sido y es conflicto y contrapunto entre la realidad y su representación: en esta oportunidad, resume una etapa de su labor creativa, las particularidades que definen su estética como pintor y teórico del espiritismo. “Abriendo Camino” es el tratamiento crítico a una realidad de la cultura popular cubana (regla conga o palomonte y de osha o santería) que me ha impactado y que de seguro dejará huellas en una generación de cubanos que forma parte nuestra, como nación.

Los temas representados, mediante un atinado y sobrio discurso, reflejan una realidad no siempre exhibida, en los predios vueltabajeros: una realidad representada con demasiada severidad en su intención crítica.

Lorenzo pinta sobre el entorno en que vive, porque necesita expresarse desde el cuestionamiento, la indagación de la realidad, de las prácticas y costumbres de las personas con las que vive y se relaciona.

En sus composiciones (Abriendo camino, El lazarillo, EL gallo de Zarabanda y El reino de la brujería…) aborda lo que llamo la memoria sumergida, la del pasado más inmediato y la que hoy en el presente es una realidad y mañana va a ser nuestra memoria oculta y desaparecida, por lo que este polisémico creador, en cada propuesta intenta iluminar, desmitificar, desde una mirada personal, diversa y siempre con un gran sentido ético.

Desde la representación pictórica J. Luis enaltece el folklor cubano, alude a él sin apelar a elementos relamidos ni al abaratamiento expresivo, aporta a cada escena una visualidad festiva y sugerente, en esas conexiones entre los personajes fluyen diversos estados de ánimo que cobran cuerpo en un lenguaje alegórico a la cultura afrocubana. Los elementos figurativos se estructuran a base de una amplia cultura espiritual de personajes transfigurados, que como santos asumen la cabeza del animal sacrificado.

Al disfrutar de sus obras nos damos cuenta que el acto de la creación es genuino, auténtico, visceral y esencialmente honesto. Basta un solo golpe de vista para descubrir todo el caudal de energía que brota de este incansable y laborioso creador pinareño. (Ver Galería de Imágenes)

¡ASHÉ IBORÚ, IBORÚ IBOYA; ORULA IBOSHINSHÉ!

TO IBAN ESHU.

Heriberto Acanda Ramos.
… julio 2008.

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