Expo Personal «Miradas interiores» Abril-2006

“…. la emoción no debería traducirse en un temblor agitado; tampoco puede añadirse ni imitarse; es la semilla, la obra es la flor. Amo la regla que corrige la emoción”.

Portada-MiradasLa propuesta “Miradas Interiores”, de Vladimir Valdés: será el inicio de un interesante intercambio entre la cromática paleta del artista y el exigente público pinareño, que de seguro, reflexionará a partir de la búsqueda de nuevas estructuras, que lo identifiquen como intérprete y representante del paisaje en bueltavajo.

La necesidad de encontrar una propuesta diferente del paisaje, ha motivado en Vladimir la incursión en un discurso que dialogue con los espectadores a través de elementos arquitectónicos en diferentes estados de conservación.

Sus motivos arquitectónicos, la húmeda vegetación y las cristalinas aguas recrean legendarias historias y rejuvenecen recuerdos. Las columnas son símbolo y motivo permanente de su poético paisaje rural.

En esta, su primera muestra personal en la galería “Arturo Regueiro” el pasado tiene repercusión constante y permanente en el presente y por lo tanto en el futuro donde el hombre, discursa con la naturaleza a partir de experiencias que enriquecen la vida.

Los sugerentes títulos están impulsados por el ritmo de sus propias reflexiones mediante el diálogo interior, propiciando una agradable lectura en los sublimes anhelos, pasiones y vivencias del artista:

Apreciar y saborear sus composiciones plásticas, salpicadas de gracia, delicadeza y encanto llenan de admiración a los visitantes.

El intercambio entre líneas, formas y colores, es el elemento nutritivo de sus creaciones en los que convergen lo real y lo imaginario, lo soñado y lo inventado, lo perdido y lo hallado.

Esta exposición fue construida en medio de cánones y lenguajes ordenados por la tradición plástica vueltabajera, donde el artista ha ido conservando en sus pupilas el asombro silvestre de sus días de niñez y adolescencia y el universo natural fabuloso que alimenta su imaginación donde la flora cubana alcanza su máxima expresión.

Vladimir asume la vida como eje protagónico de su proceso creativo, y le permite crear relaciones directas con la naturaleza, el paisaje y la familia, mediante su ilusión del tiempo y el espacio.

Sus temas en ocasiones recurren a infinidad de pasajes, remembranzas, acontecimientos o sentimientos, que sirven de presupuestos para la introducción del espectador en enjundiosas valoraciones en torno a fenómenos que forman parte de la problemática existencial de nuestro tiempo.

Su obra es ante todo, exaltación del hombre, mediante un profundo y autentico mensaje ético.

Sus columnas y demás elementos arquitectónicos se indefinen en un espacio que maneja a su antojo, logrando planos y superposiciones donde la línea y el color como recursos plásticos fundamentales permiten que figura y fondo se entremezcle otorgando una dinámica mayor a sus creaciones.

Sus transparencias cromáticas de enorme impresión poética y de severa elegancia consiguen desmenuzar la sensación fugitiva de la luz y crear así en sus cuadros un clima grato y artísticamente original. (Ver Galería de Imágenes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *