Expo Colectiva Salón 14 de Diciembre (2006)

tren2 321Escribir estas palabras en esta Edición Especial, es la ocasión de saludar a los amigos que han participado sistemáticamente en este salón, también es la oportunidad de recordar a los que ya no están entre nosotros.

El trabajo de nuestra institución se apoya en una tradición que valora la inteligencia y se ha adaptado sin cese a las exigencias del «arte contemporáneo» de este principio de siglo.

Nuestro compromiso es seguir movilizando todas las energías para que, todos los creadores de la provincia reciban un mejor acompañamiento en la realización de sus proyectos.

El nacimiento de una criatura biológica se mide por días o meses, el nacimiento de una criatura cultural o artística requiere de un tiempo que se puede medir por años o lustros, pues abarca renovándolo, la base material y su estructura organizativa, la sensibilidad la imaginación, la conciencia, la sabiduría y las acciones de toda la sociedad.

Así ocurre con este salón 14 de Diciembre que hoy celebra con júbilo sus XXX años de vida para alegría de todos los pinareños, el más longevo de los salones en vueltabajo ha mantenido su eterna juventud, precisamente hoy cuando el arte contemporáneo se sintetiza en el dibujo de las ideas a partir de nuevas y variadas formas de interpretación, y contenidos que podremos disfrutar desde la apreciación del arte académico y tradicional hasta el arte efímero .

Durante treinta ediciones hemos presentado al público, lo más joven, sui géneris e inquieta creación plástica de los ilusionistas de la luz, el color y la sombra.

Luces que aún iluminan nuestra imaginación y jamás han dejado de participar y colaborar con este evento, en hora-buena gracias: Oliva, Juan y Pedro Suárez, Arturo Montoto, Mario García Portela, Ulisses Bretaña, Luis Contino, Orlando Hernández, Banazco, Santa Fé, Cala, Montesino, Couret y todos los que he omitido por descuido en mi silencio, gracias por ser la inspiración y la brújula artística que nos ha orientado el camino de la verdadera promoción del arte pinareño, un arte que a través del disfrute estético contribuya a la educación del pueblo.

Esta muestra nos recuerda muy sutilmente, a mi parecer, nuestra propia mirada, el sentido de la vida que tanto placer nos da y tan pocas veces tenemos en cuenta, un total de veintidós obras: óleos, fotografías, grabados, performace e instalaciones dialogan entre ambas y se materializan en las versiones de los cuadros en colores saturados que se intercalan y se graban en la mente y te hacen comprender lo que probablemente pasó desapercibido.

Que esta edición sea solo un pretexto para empezar, recordando siempre que la belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla y la única facultad del hombre ante la obra de arte es la de detenerse con amor. (Ver Galería de Imágenes)

Lic. Heriberto Acanda Ramos

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