Expo Personal «Ausencias suspendidas» Margot Rodríguez/Danys Ozuna – 2002

«… No reproduce lo visible, sino que
hace visible, nos hace ver eso
que vemos sin verlo …»
Paul Klee.

… la tendencia a la abstracción perdura y hace pensar en algo así como un – REFLEJO POÉTICO INCONDICIONADO – Un fantasma que acciona a cencerro tapado, se desliza sigilosamente bajo cualquier intento creativo y pulsa esencias en busca de una sintonía con aquel dictado armónico del subconsciente.

Si nos adentramos en el fenómeno de la abstracción y la tomamos cual tribuna, quedaremos convencidos de que más que una tendencia entre tantas es una ACTITUD, que nos permite un discurso esencialista a partir de un alfabeto esencial y por tanto, el subconsciente se manifiesta libre, llevando verdaderamente hasta sus últimas consecuencias la práctica del automatismo psíquico al que hace referencia el surrealismo.

El subconsciente es dócil, fluido que se entrega al calor del contorno idóneo que acoge y conforma, lo que raudo ocupa el lugar de una respuesta: ausencia suspendida de los pies de aquella pregunta lanzada al vacío de un conocimiento aún porvenir, caos azuzado por espolines que responden no precisamente A LA FALTA DE ORDEN, SINO A OTRO ORDEN, la abstracción por tanto, es sustancia inflamable que arde desde lo profundo del ser y estalla disgregándose más allá del abstraccionismo como tendencia pues habitó y habita en el alma de todo intento representacional: inicialmente como objeto ideal, luego como sentido coordinador.

Hanna Chomenko.

Ejercer el oficio del «magisterio» se ha convertido en impulsos transformadores de la pintura de estos dos creadores que van desde la figuración hasta el expresionismo abstracto, con claridad conceptual y un cuerpo teórico frente a la modernidad.

Sus excelentes realizaciones figurativas evidencias su capacidad de creación: en esta nueva forma de interpretación los artistas demuestran (mediante la abstracción) una mayor concentración, con un tratamiento lírico y poético de las «ausencias suspendidas» en un mundo meditativo, optimista y silencioso.

La pincelada se mueve libremente, solo guiada por su imaginación, desde una pintura suelta e informal, cuya espontaneidad en el trazo da la sensación de una obra inconclusa. Sus formas se indefinen en un espacio que manejan a su antojo, logrando planos, superposiciones, donde el color como recurso plástico fundamental permite que formas objétuales y fondo se entremezclen para otorgar una dinámica mayor a sus composiciones . (Ver Galería de Imágenes)

Heriberto Acanda.

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