Expo «Revelaciones» de Januar Valdés. Mayo – 2015

Por el MSc. Heriberto Acanda Ramos.

Desde la perspectiva riesgosa que provoca las innumerables revelaciones de Januar Valdés, es oportuno confiar en la madurez que ha venido consolidando su obra en el buen criterio, porque las censuras en esta exposición son inoperantes y no tiene eficacia.

Como fiel continuador de sí mismo, no requiere de elementos contextuales para subrayar ideas, son claras, sin necesidad de metáforas o alegorías; rescata la belleza de las formas en una insólita conjugación de símbolos y objetividad mediante la representación de escenas de la vida cotidiana. Su paleta cromática es rica en insinuaciones tonales, asentando su composición en el dibujo, en el trazo, dentro de una minuciosidad descriptiva, buscando detalles para nutrir de un viso real sus composiciones con notable delicadeza y respeto hacia la figura humana.

Son hoy muy pocas las creaciones pictóricas en Pinar del Río, en las que disfrutamos de tanta diversidad y uso de códigos visuales, tanta referencia, incluso a otras culturas. Valdés Barrios, con gran poder de síntesis en esta, su primera exposición personal, hace de la presencia del cuerpo humano una gramática, un lenguaje cifrado, asumiendo una significación más compleja.

Utiliza el rostro como territorio de reivindicación del individuo, como espacio de restauración de la identidad, como expresión de la importancia del yo frente al nosotros.

Sus ya reconocidos y expresivos retratos, tienen como alimento la idea intangible, el alma fugitiva; las emociones y vivencias sociales y personales, constituyen el motivo de inspiración donde fluye como la luz, la contención del sentimiento. La espontaneidad de las formas, hace visible la capacidad del arte para provocar y reflexionar sobre el perenne sacrificio, en el largo camino de la vida.

Las catorce obras presentadas donde convergen dibujos, pinturas y fotografías, articulan su discurso en torno a la imagen como espectáculo, una mirada plural e individual sobre la existencia y la sociedad; su brújula creativa en “Revelaciones”, apunta hacia el occidente. Su polisémica obra visiblemente comprometida con su tiempo y sus espectadores, presenta una clara diversidad de lenguajes, sintetizando el ser esencial en que se funda la identidad pinareña.

Presentamos esta exposición personal en la Galería de Arte Arturo Regueiro, en momentos de evasión y reposo de la comunidad artística, por lo que proponemos repasar nuestras propuestas curatoriales desde el compromiso social y estético.

Valdés ha demostrado, que aún existen artistas completos, que trabajan en su obra, desarrollando e investigando en la constante revolución de la pintura, la fotografía y el dibujo, que se ven marginados para que la falta de talento y la mediocridad tenga “derecho a crear”. El imperio de gente sin obra, que designa sus orines como arte, se ha apropiado de las galerías y los espacios públicos.

En revelaciones de este joven artista, ha quedado despejado que pretender que el talento, la disciplina y la técnica en el arte son cosas del pasado, es tratar de imponer la mediocridad como signo de distinción de nuestra época. (Ver Galería de Imágenes)

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