Expo «Estigmas II» Juan A Suárez Blanco – Octubre 2015

Por el MSc. Heriberto Acanda Ramos

La Galería de arte Arturo Regueiro con la exposición personal Estimas II, nos muestra la presencia de otros matices, en realidad, estamos descubriendo, mediante la creación, los recovecos de la vida y sus situaciones que sólo nuestros primitivos mecanismos de reacción emocionales habituales llegan a confundir.
A la par de lo cósmico, lo humano vive en eterno movimiento; la experiencia social es incesante renovación de conceptos, normas y valores.

Incursionando en el expresionismo abstracto y con excelente dominio técnico, Suárez Blanco realiza un breve repaso por este misterio, estas “señales” que brotan de la iconografía cristiana desde hace siglos en los cuerpos de hombres y mujeres, y que han servido para la conversión de muchos a una vida diferente.
Esta no es una huida de la sociedad sino más bien la tentativa de llamar la atención de los espectadores sobre otros valores. Los valores internos y la esperanza de nuevas posibilidades para las relaciones humanas, el humanismo y el sacrificio pueden proveer al hombre de las fuerzas que necesita para conquistar la felicidad.

La muestra es un claro ejercicio de autodisciplina, de contención y control frente a la espontaneidad de una expresión libre. Ha sido concebida por el artista para mostrar la virtud de la salvación de Cristo en la Cruz, y permanecer de manera particular en el signo de los estigmas, convirtiéndose en un dato distintivo de la eficacia redentora y salvadora de la fe.

Con un discurso profundamente cristiano; una vez más, Juan logra imantar los corazones y fecundar los ingenios. Sus pinturas dominadas por un orden compositivo, geométrico, proveen elocuencia al apóstol cuando predica su credo. Sus huellas pictóricas dan heroísmo al mártir cuando afirma su fe, aunque le hostilicen.
La conexión que fecunda las huellas del maestro, sostienen al pintor que medita largas noches insomnes, al poeta que canta un dolor o alienta una esperanza, al sabio que enciende una chispa en su crisol, al utopista que persigue una perfección ilusoria.

Los estigmas cristianos seducen al que logra escuchar su canto sirenio; confunden al que pretende en vano desoírlo. Son tribunal supremo que transmite al porvenir lo mejor del presente, lo que embellece y dignifica la vida. Todo rango es transitorio sin su sanción inapelable. Su imperio es superior a la coacción y la violencia.

El arte de Juan Alberto Suárez Blanco, resulta un espacio para la reflexión, una terapia para liberarse de todo hábito y prácticas precedentes, sus nuevas creaciones pictóricas, superan cualquier afirmación tendenciosa o militante o lo que es igual, la liberación absoluta de todo compromiso que no sea la responsabilidad del ejercicio de la creación autentica, la bendición más elevada que podría recibir un cristiano que aspira a la santidad. (Ver Galería de Imágenes)

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