“Vidas paralelas, en el eterno silencio” Febrero-2014

Por el MSc. Heriberto Acanda Ramos.

GE DIGITAL CAMERABuscando sueños bañados de luz, intentamos la cruzada del amor para con el proyecto expositivo “Vidas paralelas, en el eterno silencio…ˮ, convencer a la razón y conmover al corazón del público pinareño, fundidos en un abrazo de inteligencia, sensibilidad y pasión.

En las discretas presentaciones plásticas pinareña, resulta elocuente el silencio, y hasta la mal disimulada complacencia, la libertad es siempre una buena noticia, sirva esta “ocasión” como antídoto a los arrepentidos para colaborar en el gigantesco empeño por el desarrollo cultural y humano; gracias a los activamente presentes, estar ausentes es un pecado, que los perdone Dios.

Polvorín 215 fue el lugar más tranquilo de Pinar del Río, allí nació y creció gran parte de la obra del maestro Arturo Regueiro.

Pinareño desde 1936, aunque nada localista, sino nacional y universal, Regueiro es, sin lugar a dudas, uno de los grandes de la plástica cubana. Como dijera el poeta chileno Pablo Neruda. «En su llama mortal la luz te envuelve. Absorta, pálida doliente, así situada contra las viejas hélices del crepúsculo que en torno a ti da vueltas…“

Parece como si ya fuese hora de que la crítica en Pinar del Río, absorta ante nuestros problemas como el bonzo sobre su ombligo, ante los verdaderos artistas hubiera aprendido a trascender las dos posiciones elementales y extremas que hasta ahora ha tomado: el narcisismo inerte o complaciente y la estéril negación propia.

Todo esfuerzo creativo para ser fecundo ha de ser sostenido, y para ser sostenido requiere cierta abnegación constante, cierto sacrificio del presente al porvenir; en una palabra: mucha disciplina y algún afán de gloria. Consecuentes con nuestro tiempo, nos esforzamos cada día para dignificar la figura, el pensamiento y la obra de un paradigma finisecular, de un artista moderno y contemporáneo.

La gloria pasada puede resultar un estorbo de la memoria. Hay que descubrir, crear, imaginar, participar, compartir y confrontar. Para refractar la esencia, en el 89 cumpleaños de Arturo Regueiro, hoy, también el silencio ¡es canto!

«Vidas paralelas, en el eterno silencio…”, es una manera sigilosa de romper con la supuesta imparcialidad del discurso académico, una imprescindible opción para la aproximación a la pintura popular. La filosofía artística, la religión y el humor fue para Regueiro la inspiración inagotable que fomentó el diálogo con los presupuestos constructivos del lenguaje internacional del arte.

Con un nuevo modo de asumir la vida cotidiana y mediante diversas técnicas, la totalidad de las obras que conforma la muestra, reflejan elementos de la sabiduría popular con incontrolable libertad. La pintura sagas, oportuna e inteligente orienta y dosifica adecuadamente sus energías creadoras para convertirse en uno de los maestros de la plástica pinareña.

A pesar de la falta de acompañamiento de los descendientes más cercanos, hemos apostado por esta exposición para que los pequeños destellos de luz, iluminen los sueños posibles, gracias a las peleas contra lo evidente, sin artificios y junto a algunos amigos, iniciamos la búsqueda incesante y continua de la verdad en un viaje eterno hacia su inmortalidad.

Desde este inextinguible escenario, en la galería que hoy honra su obra artística, se establece el apasionante juego del tiempo como herramienta capaz de taladrar rocas mediante el coraje, la voluntad y el rigor de este consagrado Mesías de la creación visual vueltabajera.

Sorteando obstáculos, sin la sombra de una falsa sonrisa, hoy inauguramos esta exposición de Regueiro, rescatando del olvido a uno de esos agentes renovadores de la cultura cubana, que arrastra consigo los fluidos subterráneos y permanentes de la historia de la humanidad, reincorporándolos a la corriente de la vida como una prolongación de sí mismo. (Ver Galería de de imágenes)

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