Primera Edición del Salón de Adquisición Arturo Regueiro 2013

Por Heriberto Acanda Ramos.

Vivimos enamorados del arte y nada ni nadie podrá revertir esto. Nuestra especialidad es la promoción cultural y nuestras vidas estarán siempre vinculadas a la creación artística; como manera de ocupar un lugar en el que se redistribuya las relaciones entre los artistas y creadores, las imágenes los espacios y los tiempos.

Fomentar el coleccionismo institucional es el propósito de esta Primera Edición del Salón de Adquisición Arturo Regueiro 2013, organizada como propuesta para redescubrir el presente y pensar el futuro.

En este escenario complejo y cambiante, desde comienzos de este siglo venimos experimentando dentro de la promoción artística una serie de giros que incentiven la consolidación de nuestra cultura e identidad, para sacudir la nostalgia y el letargo de la cultura plástica pinareña.

La Galería de Arte Arturo Reguero procura con esta exposición, advertir una vez más acerca de este fenómeno y proponer el coleccionismo institucional como alternativa real para narrar al paso de los años y conservar la memoria histórica de lo que se produce en materia de artes visuales en la contemporaneidad en Pinar del Río.

“La responsabilidad con el patrimonio artístico de nuestro país trasciende el Ministerio de Cultura y sus instituciones. Se trata de un compromiso que han de Asumir también, todos los organismos estatales del país, las entidades de toda índole y esencialmente el individuo común, los hombres y mujeres de este pueblo, destinatario y heredero por excelencia del caudal artístico que atesoramos”

Propongo no acomodarnos en lo conocido y entrar en lo que resulta explorable. Esta ocasión es una de esas formidables expresiones para decir y ofrecer algo más. Como un mirar a donde todos miran, pero de otros modos.
Este salón de adquisición, recupera una mirada holística de la realidad actual ofreciendo mucho más de lo que prevén esos discursos fijados como lapas en la tradición muchas veces hija infértil del pasado. Esta sensible propuesta, tal vez mañana nutran al humano común sin orejeras mentales, espirituales y sensoriales.

La estrategia es ir atrayendo a coleccionistas privados e instituciones con pequeñas colecciones, gente amante del arte, y que compra por placer y no por inversión. Poco a poco ir abriendo el camino, renovando el sentido de la realidad y las formas de experimentarla.

Una colección de arte es siempre un pedazo de la memoria visual de una época. Desafortunadamente en los últimos veinte o treinta años ha declinado sensiblemente la adquisición de obras por los ministerios y otras entidades y además una buena parte de la producción de las artes visuales ha salido del país para engrosar colecciones privadas y estatales en el exterior.

No es ésta una muestra conceptualmente proyectada, ni con un discurso único, sino una manera de mostrar y llamar la atención sobre la imprescindible necesidad para la cultura cubana de que las instituciones atesoren obras del patrimonio local.

Infelizmente han sido varios los casos en que lo anterior no se ha cumplido con la virtud imprescindible, por tanto la invitación debe tener segundas intenciones; revitalizar el coleccionismo institucional en la provincia como forma de salvaguardar las obras de nuestros más notables creadores contemporáneos y custodiar con esmero y profesionalismo estas piezas para que puedan relatar en el mañana, la historia del arte visual vueltabajero. (Ver Galería de de imágenes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *