“De humilde guajiro a embajador de habanos” Enero-2013

Por el MSc. Heriberto Acanda Ramos.

Alejandro Robaina Pereda

En el marco del Festival del Habano y homenajeando la figura, el pensamiento y la obra de Alejandro Robaina Pereda, proponemos una serie de instantáneas que mediante un nuevo lenguaje, asumen una realidad que incluye el amor, los artistas como arquitectos de su tiempo recrean una nueva línea poética que tendrá resonancia universal.

Esta exposición no pretende ser una retrospectiva sino una mera muestra de la figura y la obra de Don Alejandro, su imagen presentada como muestra colectiva por primera vez en Cuba, nos hace partícipe de un acercamiento más personal e íntimo al Veguero Mayor, las veintiuna piezas que conforman la muestra, realizan un sensible análisis de la trayectoria y el pensamiento del más universal de los guajiros cubanos.

Como campo soberbio con sus viriles palmas y aromáticas plantas, De humilde guajiro a embajador de habanos empalma con el pensamiento contemporáneo del arte. La vida, el pensamiento y la obra de Robaina constituyen el apetito creativo de muchos artistas y creadores, en esta emblemática exposición, la intención compositiva responde al surcaje inefable de nuestra identidad.

Idalio Jesús Mederos Boza y Pedro Moisés Reyes Gorrín, como protagonistas y promotores vitales de este encuentro, me han permitido dialogar mediante la unidad de la fotografía, la serigrafía, el dibujo y la poesía como testimonio altamente significativo.

Experimentados artistas, amigos y admiradores de la labor creativa del humilde y sencillo artesano sanluiseño, dialogan con la historia. La figura del maestro suena como tormenta, llora y festeja la extraterritorialidad de su amor.

Cada obra presentada constituye un fragmento real de su vida, la imagen pasa por el filtro de la imaginación y los sentimientos de la familia Robaina, conservadora y partícipe de tradiciones centenaria.

La (re)confirmación de la creencia en el valor de su obra, la recuperación de su sentido y significado cultural campesino, subraya una de las líneas conductoras en la motivación para abrir un espacio cultural en la Finca el Pinar, plaza importante para la creación de un necesario ámbito sociocultural de la vecindad, con la imagen inevitable que hoy se promociona en Cuba y el mundo.

Ojalá que esta exposición colectiva que agrupa a lo más relevante de la creación plástica contemporánea, no sea una montaña solitaria y que nos posibilite unirnos en proyectos posibles y necesarios.

Me apresura reconocer que la presente muestra, resulta peligrosa al rescatar desde lo artístico, la figura del Rey del tabaco, en un espacio de mayor responsabilidad para la lectura y análisis de sus propias producciones culturales.

Hacemos una exhortación a la universalidad práctica de la mirada estética, de su pensamiento y obra como verdadero patrimonio y nuestra principal riqueza.

Robaina Pereda con su peculiar estilo, nos ha dejado el sabor melancólico del infinito, el placer del habano Robaina, crea la ansiedad desesperada del bien único, apenas vislumbrado en los tiernos y sinceros abrazos del humilde guajiro, embajador de habanos. (Ver Galería de de imágenes)

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