Expo personal “Buenas caras para malos tiempos” de Manuel Toste Torres – septiembre 2020

Expo personal "Buenas caras para malos tiempos" de Manuel Toste Torres - septiembre 2020

A mal tiempo…; el arte es la emoción y cada obra
comienza en la famosa tela en blanco.

Quizás esto se relaciona con una frase de Leonardo da Vinci, quien afirmaba que “el arte es mental, es decir, no es manual, no es artesanía, no es oficio… es cabeza”. (Galería de imágenes de la Exposición)

Buenas caras para molos tiempos: Rostros, expresividad y color constituyen la Trayectoria de Manuel Toste Torres en tiempos de pandemia, creación artística definida como un recorrido monográfico que incluye los momentos clave de su trabajo, a partir de quince obras que recorren meses de producción artística.

Su arte denota la estética de algunos personajes construidos desde la sociedad más actual: el poder de la imagen, los comportamientos y las políticas de consumo que nos arrollan por estos días. Las temáticas presentadas nos revela cómo el estatus de participación individual se diluye en un modo global de existencia, donde el anonimato nos tiñe de un color neutro, fundiéndonos con el fondo urbano en el que nos instalamos como pseudo protagonistas. Tal vez se trata de un modo de rebelión contra la homogeneidad, para remarcar lo anecdótico, llamarnos a la acción y despertarnos del letargo cultural y social en el que estamos sumergidos.

En sus cuadros el flujo del tiempo parece haberse detenido, todo permanece estático aunque la imagen vibra con fuerza. Una realidad atractiva, deseable, pero que repentinamente resulta ser tachada por lo que parece el trazo de alguien que quisiera transmitirnos su censura, la negación de lo visual, de lo estético para hacernos retrotraer el pensamiento a la crítica de lo que vemos.

El cromatismo vira al rojo y se recrea en el azul, dejando intuir figuras que se han difuminado hasta casi fundirse con el fondo, se diluyen los contornos, a modo de metáfora plástica de una realidad palpable. Retratos y memorias se multiplican, casi clones de una identidad colectiva, donde el individuo pierde su nombre propio para ser un simple nombre común.

Las obras pictóricas están inspiradas en la creciente tensión social, de la cual se ha gestado la idea generalizada y subyacente de que todo lo que nos rodea se pone en duda, buscando el modo de corregir, suprimir, educar, rechazar y sugerir. Pero no podemos dejar de mirar más allá, en el fondo, aquello que se nos oculta para desvelarse por pequeños huecos delimitados, intencionados, que nos dejan entrever lo que ha sido siempre la temática artística del autor, la figura humana.

Toste Torres, realiza un juego visual metafórico con la cancelación de rostros y cuerpos específicos, dejando entrever otros elementos compositivos para reclamar nuestra mirada, en esa masa de color homogénea donde todos estamos sumergidos, aparece la figuración remarcada, lo que se quiere esconder, o por el contrario la abertura de un hueco que se abre a modo de ventana en la maraña de líneas que entorpecen la visión del fondo. Ambivalencia entre el acto de ocultar y recrear, entre la mentira y la verdad, sin dudas el reflejo de una realidad incierta en la que no sabemos bien qué creer ni a quien, y cómo el engaño mediático nos lleva a la desconfianza absoluta, a la suspicacia; evidentemente una crítica y un reclamo al cambio de mentalidad.

La obra de Manuel es estéticamente bella, pero hay que ir más allá, transmite esa belleza hegeliana que hay que saber interpretar. Esta exposición constituye una reflexión autocrítica de lo que nos han hecho creer y de lo que queremos construir; sus denudos femeninos además de atractivos y seductores, tiene más de una lectura, por ello es importante detenerse, mirar, observar y analizar el por qué se hace el silencio sobre tanto ruido visual.

Cada pieza constituye un llamado de atención, un reclamo a nuestra apreciación, al pensamiento, a nuestra visión crítica, para dejar de ser autómatas y no se diluyan los perfiles ni se disuelva nuestra identidad en esa masa casi monocroma que supone el paisaje humano que conforman las ciudades.

Delfina Rodríguez Martínez, su trayectoria como artista está sólidamente consolidada, ha expuesto de manera individual y colectiva por toda la geografía pinareña, hoy se presenta en la Galería Arturo Regueiro como invitada a la muestra personal Buenas caras para malos tiempos de Manuel Toste Torres.

Cristo es un referente habitual en su producción. No es fácil identificar su técnica a primera vista ya que se trata de pinturas realizadas con pasión y el poder divino de la fe, ejecutadas con una pulcritud que las asemejan asombrosamente a impresiones fotográficas. La nitidez del trazo nos puede llevar al engaño visual, se trata de la maestría de una artista conocedora de la técnica, que la controla y encauza hacia su propio objetivo: la plasmación de lo real, una realidad postmoderna.

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